El Juez: Soberbia
El Juez: Soberbia
Posted by

El Juez: Soberbia

El colegio quizá sea uno de esos sitios que por naturaleza puede ser sanguinario y despreciable; muchos lo recuerdan con cariño por muchas razones nostálgicas, pero para los que han sido minoría siempre ha representado un pasaje borroso, algo que debe ser borrado de la mente.

Antonio era el chico “dulce” del colegio, un poco soberbio aunque yo preferiría denominarlo centrado, aquel que es medianamente apuesto pero está lejos de ser el capitán de futbol del colegio o el que conquista a las porristas del mismo, tampoco es el chico popular que consume alcohol o va a todas las fiestas, pero tiene “carisma” un don con el que pocos nacen y difícil de cultivar.

Antonio es el que muchos llaman “aguevado” pero es el intelecto, el del club de poesía, el que lee libros antes que ver caricaturas, el tipo que quiere ser parte del sistema escolar pero muchos lo llaman “lambón”, es el que acaricia conejos en los descansos o regala flores a las profesoras; Antonio esta entonces un paso más adelante que los marginados pero sin llegar a ser popular, ese aire de ternura es lo que le permite ser una “voz” escuchada y respetada entre la comunidad escolar, pero se enfrenta a la mayoría de los “plays” que prefieren el hedonismo juvenil y los “guetos” que lo tratan como a un “imbécil”.

Es cierto, el colegio es un crisol de muchas cosas como reza la canción “Décimo Grado” de Ana y Jaime, pero cómo hasta ahora se empieza a construir el intelecto, muchos polarizan sus pensamientos, lejos están de entender que la “unión hace la fuerza” y que un colectivo es más que un simple bus. La juventud a veces no está preparada para los grandes cambios ni escolares, ni hacia el exterior…es individualista y sin saber que significa…es anarquista.

Hay algo que Antonio por su facilidad de “aura” más que de palabra, tiene a favor: Las mujeres y el acceso a la clase directiva. Todos saben que esas dos cosas son botines suficientes para hacerse matar en el colegio, salir con las niñas que te gustan, vivir rodeado de ellas y manejar el sistema de notas, la forma de calificación y el acceso a la información.

Antonio tiene una idea simple para lo que resta del año aprovecha para contarle a sus compañeros que deberían organizar unos comités de estudio para los exámenes estatales que se avecinan, no están bien preparados y asusta, esto implicaría sacrificar algo del tiempo escolar e incluso los fines de semana; además propone recoger algunos dineros para actividades como ferias tecnológicas, culturales y las tradicionales celebraciones de profesores ,familia e idioma para hacer algo bien “jalado” que en años no se ha visto.

Es una simple idea, no es un ataque, ni una orden, pero sale al paso Juan… Este chico es lo que llamamos el tradicional “Bad Boy”: anda en gallada, tiene comprados a los profesores con dinero y whisky, amenaza a otros, coacciona a las niñas para que vayan a sus fiestas, fuma marihuana y se cree el más chistoso y el “chacho” de los deportes por lo tanto hace barras sin camisa en los descansos.

Juan por obvias razones es el “temor” del colegio nadie le dice que no, ni a él ni a sus esbirros, todos se ríen de sus chistes así sean malos, coacciona a otros a consumir sustancias indebidas amenazándolos de ser “gallinas”, tiene una pata de cabra en el bolsillo que igual no utiliza por que anda acompañado de sus macancanes y además abusa de su dinero, porque sobra decir que va en carro al colegio y obsequia caros artilugios de quien espera recibir favores.

Como Antonio no está sólo hay quienes piensan que su idea es buena, recibe una buena parte del apoyo, nadie está pidiendo millones de dólares, ni venir todos los domingos, es algo que se puede discutir… a Juan no le gusta siquiera escuchar la voz de Antonio, es una idea “estúpida”, estudiar es para “imbéciles” lo que no se hace en la jornada estudiantil “suerteeee”, además ¿actividades culturales? Juan prefiere que ahorren para una muy futura excursión o pal´ “prom”, si quieren fiesta, él la puede hacer en su lujosa casa e invitaría a todo el salón sin que pagaran.

El salón se convierte en una jauría de lobos a favor de Juan, ofrecer esas cosas a un adolescente es echar gasolina a una hoguera, nadie en sus cinco sentidos querrá estudiar más, sólo hay tiempo para divertirse… aunque igual como habíamos señalado Antonio es un tipo carismático y un grupito está con él, debe achantado sentarse sin chistar y recibir palmaditas en la espalda de quienes pese a todo lo siguen, así se pierdan de la “dichosa” fiesta.

Gustavo y Germán son otros dos “pelaos”, ambos con un orgullo y soberbia bien altos, coinciden en llamar iluso a Antonio, digamos que lo odian un poco porque tienen cierta “envidia” de lo que él representa, un chico honesto que tiene muchas cosas a su favor, pero que no entienden como no ven esas cosas en ellos; Gustavo es el chico de la camiseta del “Che” Guevara que escucha Silvio Rodriguez todo el día, lee libros pesados para su edad , por eso dice que Antonio es un “burro” si se cree inteligente, añoraría poder controlar más de cerca el sistema escolar como lo hace Antonio; Germán no puede entender como un tipo sin palabras convence a las mujeres para andar con él, además Germán es el típico chico de intercambio que mira a todo el mundo por encima del hombro y viene a este colegio de puro paso, es como si le tuviera asco a sus compañeros, tiene una visión muy aguda y un plan firme de vida por eso de pronto los compañeros se asustan o se sienten “intimidados”, el dinero y su “sangre azul” lo van a llevar muy lejos y él lo sabe, por eso no entiende la “normalidad” de un chico como Antonio.

Como podrán darse cuenta Germán y Gustavo son tipos marginales, chicos que no tienen “el don de gente” pero que incluso son buenos oradores, hasta convencen a algunos “nerds” y “anarquistas” en el caso de Gustavo y algunos “independientes” y “adinerados” en el caso de Germán, pero igual siguen siendo minoría. Sin embargo ambos están conscientes de que Antonio no debió meterse con Juan, no le ven ni fuerza, ni astucia para hacerle frente… pero hay un problema: ellos no odian a Juan, LO DETESTAN y por eso la chispa de división que desató Antonio los ha puesto en un contrasentido… ¿Por qué la gente le hace caso a Antonio y no a nosotros?, ¿Antonio como hace para andar con chicas y ser el monitor de todas las clases? Antonio tiene razón pero: ¿tenemos que apoyar a un pelafo ingenuo?.

Juan un día se le metió al “locker” a Gustavo y le rayó todos sus libros amados, también se burla de sus camisetas y hace que todo el salón le grite “ooooooooooooooooso” porque escucha otra música y aunque Germán y Juan fueron amigos por parte de familia debido a sus intereses acaudalados, Juan le quitó a su novia, lo puso en contra de su tío por razones ideológicas e incluso le hizo un “atentado” con una bomba de agua en una fiesta haciendo pensar a los invitados que se había orinado. Germán y Gustavo no son amigos pero tienen un odio común, comparten la idea de Antonio pero no aceptan que haya sido de este, quieren el cambio pero no querían que él haya formado esa pequeña “revolución”, quieren cosas que tiene Antonio pero para conseguirlas necesitan de la ayuda de él y lo más importante… quieren dejar de ser marginales y ser como Antonio que esta un paso adelante.

Juan no estuvo muy contento porque pese a que la gente por su “populismo” accedió a sus ideas no estuvo de acuerdo en su totalidad, Juan es “totalitario” no debe haber ni un sólo individuo en contra porque esto sería estúpido; a la salida del colegio Juan y sus secuaces propinan una soberana paliza a Antonio quien no pensaba defenderse con esas “artes”, el aspiraba a convencer a algunos más para que apoyarán su idea, así no estuvieran de acuerdo todos los alumnos del colegio pero por lo menos intentarlo… entre carcajadas malévolas dejan tirado a Antonio con sangre en su ojo y su nariz, además de todos sus libros regados, mientras la lluvia empieza a caer y hacer mella en su desvencijado cuerpo.

Germán y Gustavo han visto el espectáculo y no han hecho nada, lo que pasó en el salón fue una cosa pero esto va mas allá, tiene que ver con principios, valores, buenas artes y algo tan sencillo como una idea que puede morir allí en ese instante; ambos lo levantan y lo limpian, este sujeto les inspira ingenuidad, algo de envidia, desconfianza y lo tachan de equivocado, pero esto es un acto que tiene que dejar ver el humanismo de ambos.

Gustavo tiene su “parche” de marginales al igual que Germán con “ellos” serían más, además conocen otros marginados a la “pelada” de “cheers” que es medio loca y toma Red Bull todo el día, así como a Rafa el gótico ojeroso que todo le parce malo pero quiere justicia para los suyos, quien sabe si ayuden así lo hagan a manera personal; mientras le dan agua a Antonio y hablan un poco sobre lo sucedido se dan cuenta que tienen muchas cosas en común, puede que mañana revivan la “idea” de Antonio en clase, puede que no, puede que se vuelvan la mayoría, puede que aumente la ira de Juan, ¿que hacer con Antonio?…es la soberbia de todos la que los ayudara a juzgarlo… o ayudarlo entonces.

0 Comentarios desactivados en El Juez: Soberbia 342 31 mayo, 2010 Blogs mayo 31, 2010

Comenta y Comparte

Populares

Relacionados